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Enseñanzas de

Don Gilberto
Abuelo Victor
Abuelo Nelson

Casilla Naira - Amazonas
Octubre - noviembre 2025

El Mambe para nosotros es una mujer, el Tabaco es el hombre. Y para los yukuna, pues el Mambe es el hombre y el Tabaco es la mujer. O sea, todo al contrario. Pero ellos, todos ellos, tienen la misma creencia, el mismo respeto, todos tienen el mismo respeto de todo, el Mambe, el Ambil, el Tabaco. El Tabaco es el mismo Ambil y el Ambil es el mismo Tabaco, el Rapé también es lo mismo.

Coca

Cuentan los Abuelos que el Río es una Anaconda. Antes el Río, la boca quedaba de para arriba, los yukunas, los macunas, decían —porque los yukunas vienen de la Boa, de la Anaconda— entonces el Río, era primero así de para arriba. Todo lo que venía, él tragaba. La Boa, era una Serpiente, una Anaconda, entonces el Dios, el Padre creador, que ya curó, volteó; la bocana ya no es de para arriba, sino es de para abajo, todo lo que baja pues no le hace nada porque no está de para arriba. Entonces así quedó el río, ellos cuentan que una pareja, dos Abuelos —el Abuelo y la Abuela— tenían hijos hombres y bueno, ellos se pusieron, se sentaron y el Abuelo dijo: “bueno Mija, vamos a pedirle al Padre creador que nos regale una hija, yo quiero tener una hija”, —pues no era muy viejito, era joven, pero ya estaba ya con ese conocimiento, le decían Abuelo porque tenía mucho conocimiento— entonces, “bueno”, dijo la señora; hablaron con el hombre y el hombre comenzó a meditar en la maloca. 

Entonces, se llegó a embarazar la mujer, se embarazó la mujer. Entonces, le hicieron soñar que esa era una hija, que esa hija va a ser la Diosa de todos ustedes. Ella es la que levantó el Mambe propio para ustedes, la Coca buena. Bueno, entonces ellos mambeaban hojas de Zurba, hoja de cogollo de Coco, otras hojas mambeaban los Abuelos. Ahí es donde yo digo, pues cuando ellos se reunieron y armaron la maloca, ellos eran personas que tenían chagra, pero no había todo el Mambe nativo. Entonces, la niña ya fue creciendo, fue creciendo la niña, ya nació la niña y ¡contento el papá! Entonces le hicieron soñar que esa es la Diosa de ustedes, esa niña. Cuando la niña estaba así, ya la mamá le comenzó a hablar: “Uno hay que trabajar, hay que cocinar, aprender cositas” y le explicaba —pero no hacía— sino le explicaba no más. Cuando ella fue creciendo, cuando ya vino la primera menstruación de la niña, le dijo ella: “Bueno hija, ya usted está con el primer periodo, usted ya va a llegar a la etapa de que usted va a tener un novio, usted ya está llegando el tiempo que usted va a ser responsable de tener un hombre, de recibir un hombre, de tener contacto con un hombre”. Le dijo todo como era. “Ahora lo que vas a hacer, ahora sí vas a empezar a trabajar, vas a empezar a lavar ropa, a cocinar, a cultivar la chagra, a trabajar, a hacer comida y todo”. Y la muchachita se quedó escuchando, tenía como doce o trece años, ya la mamá le llevaba a la chagra, y a ella le daba pereza de cultivar en ese solazo. Y la mamá le dijo: “Bueno, usted quédese cultivando aquí, yo me voy a la casa a hacer la comida” y la niña quedó cultivando, y lloraba ella, que la mamá le castigó.

Y cuando lloraba, ella dice que cayó la lágrima al piso. De esa lágrima nació una matica, nació una matica, nació. Unas dos maticas crecieron y esa era la Coca. Por eso la Coca es una mujer, porque nació de una mujer, dicen algunos Abuelos. Entonces la mata —cuando estaba de este tamaño— ya le hizo pensar el Abuelo, el padre le dijo: “Nieta mire, usted es la reina, la Diosa, de ese pueblo. Entonces a usted le van a venir a buscar muchos hombres, pero va a haber un solo hombre que te va a llevar, muchos van a venir, pero ese hombre que te va a llevar no va a ser para ti; sí te va a llevar, pero no va a cumplir las obligaciones”. Entonces llorando pues, llorando ella, creció la matica, la lágrima cayó en la tierra y crecieron dos maticas. Cuando estaba de ese tamaño le dijo: “Bueno, esa es la hoja de Coca, esa Coca va a mambear tu papá, tu tribu, tu gente. Llévale esas dos hojitas en un canasto”. Cogió un canasto así, como ese canasto que está colocado ahí. “Coja la hoja de esa matica y llévala en el canasto; cuando llega allá le va a decir a tu papá: ‘este es el Mambe papi que vamos a mambear’. Él no te va a creer, pero usted insista y llame unos muchachos que están, llame a un muchacho que vacíe esa Coca en el tiesto”. Y bueno, entonces llegó la muchacha y le dijo: “Papi, mire, esta hoja vamos a mambear, bota esa hoja que no sirve, esta es la Coca nativa, la Coca que nació para que ustedes mambeen”. Y el viejo dijo: “¿Cómo voy a mambear esas cinco hojitas? mire, somos hartos, más de diez personas”. Entonces dijo: “Papi, esta hoja van a mambear, tuesten esa hoja”. Una paila grande de barro vaciaron, grande, “tuesten esa hoja” dijo, le llamó a un muchacho: “Usted, vacíe esta Coca ahí en el tiesto”. Cuando ella vació allá, se multiplicó esa hoja, se llenó esa hoja. Contenta esa gente: “Pero ¿qué hiciste?” Como era la Diosa, ella tenía ya poder. Y bueno, tostaron eso, comenzaron a pilar, mientras más pilaban, más Coca salía, más Coca. Pues ese pilón nunca se llena, ese nunca se llena. Entonces bueno, comenzaron ellos a pilar, pilar, pilar, pisaron, para todos repartieron. Cuando ella fue a la chagra, ya miró, ya se han multiplicado las plantas. Entonces ya trajo la semilla, reparta para que siembren; entonces ya ellos, ya repartieron, se multiplicó la Coca.

La Coca en sí es una mujer. Entonces, nosotros cuando llegamos a una casa, nosotros saludamos, llamamos a la persona. Entonces, a la Coca le despertamos, porque ellas están dormidas. Entonces, estas hojas vamos a cogerlas con un buen pensamiento, que van a ser para compartir la palabra entre nosotros, para mambear, que salga un Mambe dulce, pues que le despierte, dicen los Abuelos. Entonces pues, ya como nosotros vinimos a coger acá, como la llegada queda aquí, entonces nosotros los dos vinimos acá, después ya mandamos los hijos allá, los nietos, las nietas. Entonces pues, dándole gracias al Padre creador que hoy vamos a preparar su palabra con un buen pensamiento, entonces así la vamos a coger. El saludo es así: moviéndole, y ahora sí empezamos. Toca rasparle así, toca rasparle todo, dejar bien desnudito para que crezca buena hoja. Como al mes y medio vuelve a crecer.

Esta mata se siembra desde los colinos, o sea los palitos de la rama. Da semilla, pero no, la semilla no sirve para sembrar, se muere. Hay dos clases de Coca, esta es la Coca nativa y la otra es la Coca, pero —como dicen— Coca pues parece una mala palabra. Desde que se siembra eso, ya a los quince días está creciendo, pero para cosechar demora seis meses, para que esté bien bueno. La primera cosechada se hojea, esto se coge hojeado, pero entonces cuando está así bien jecha todo, no necesita hojear. La recolección no siempre ha sido raspar, se llama hojeado. Pero cuando está así bien jecho bien jecho, como está, ya se le raspa.

Digamos que uno llega a una casa, no saluda nada, y bueno: este ¿por qué vino bravo? Y lo mismo ese que llega y coge la hoja sin saludar, entonces dice, “¿pero por qué viene bravo este? Me está raspando, ni siquiera me saludó”. O sea: es que estoy robando. Llego a cogerle rápido, no le digo nada. Pero yo llego, le saludo: “Quiubo Abuela, ¿cómo está?” Si uno no saluda, el Mambe sale a veces quemado, sale amargo porque esto tiene que salir dulce, bien suavecito dulce.

Mambe

Eso es como nuestro pasado, de allá viene la planta; los Abuelos de antes no mambean este Mambe, mambean Mambe de venado, cogían hojas de Zurba, van y lo tuestan. Entonces una nieta empezó a trabajarles y dijo: “Papá, Abuelo, ese Mambe no es bueno. Yo tengo un buen Mambe para ofrecerle a ustedes, buenas palabras, buenos pensamientos. Así como le doy a ustedes, pues cuídame, yo voy a ser muy recelosa. Si ustedes me cuidan así, bien; si no me van a cuidar bien a mí, pues así va mal. No me jalen, no me arranquen, porque yo voy a sentir dolor”. Después, primeramente, uno llega a la chagra, hay que limpiarle alrededor. Así como tú mantienes a tu pareja, a tu compañera. Si tú tienes tu pensamiento bien arreglado, acomodado, así como tú cuidas a tu pareja vas a cuidar de tus plantas, va a crecer bonito, te va a dar sabiduría, te va a dar inteligencia. Por que donde tú vayas, donde estés te va acompañar y te va a dar esa energía, inteligencia, la luz, la claridad donde tú vayas. Si tú lo manejas bien, pues bien te va a dar usted. Si tú manejas mal, pues mal te va a dar a usted también. Traje un Mambe, pues bonito, pues con este Mambe puede ir a cacería, ir a pescar. Ese Mambe para hacer una minga, trabajo de camino, o arreglar una casa de esto. Entonces ya está, pediste esa mambeada para ese trabajo, si tú haces Mambe para tal cosa, pues ese Mambe tiene que acabarse ese día, porque ya tú lo pensaste, tiene que acabar ese día porque ya está pensado, entonces ya tú tienes que hacer dos, ya al tercer día que amanece, otro Mambe nuevo, otro pensamiento, otra energía nueva.

Una persona puede empezar a mambear después que ya tenga su chagra, porque si le enseñamos mambear de tierna edad, después puede que se quedara adicto a eso, y si él no tiene, entonces empieza también a coger las cosas de los demás. Primero hay que enseñarle a trabajar para que él haga este ritual cuando él tenga, o si no tiene pues, pongamos, viene aquí a donde este señor, o va a donde otro Abuelo: “Abuelo mira, aquí le traigo algo, quiero que me consiga un Mambecito para yo preparar, aquí está algún pan de azúcar o pescado”, lo que quiera llevarle, o platica bueno; “quiero que me consiga un Mambecito para yo preparar, quiero que me consiga una semilla”. Baja el Abuelo, corta un poco de semillas, siempre para que usted mambee.

Es que el Mambe viene desde la cogida, viene con un buen pensamiento. Ayer hablamos de eso del Mambe ¿no? Desde ayer ya venía ese pensamiento de coger nosotros con un buen pensamiento, vamos a hacer despacio pensando en que todo nos va a salir bien con el buen pensamiento.

Es que aquí nosotros hacemos, nosotros aquí hacemos… una sola persona no va a hacer un solo trabajo todo, pero claro que todo sale, pero entonces uno comparte, el fulano va a la chagra, el fulano va a hacer la caminata, el fulano va a hacer Mambe. Entonces todos comparten ese conocimiento, ese pensamiento. Pero ya desde ayer hablamos de esta cogida. Desde ayer ya venía pues, para que salga este Mambe bien bueno para el trabajo de nosotros que vamos a hacer: compartir.

Entonces, ya cuando el Mambe se echa al pilón, ya hace un sexo, o sea, está la mujer y el mazo es el hombre. Entonces el momento que está cogiendo la hoja, como cogimos ayer, ya él que sabe, pues está con un pensamiento, no necesita que hable, que grite… bueno. Abuelo mire, vamos a coger tu medicina, yo quiero pues para compartir, que salga una Coca bien buena, para compartir con los vecinos, con los nietos, con las nietas, con los amigos, bueno, con los Abuelos. Entonces que salga con un buen pensamiento. Entonces comienza a coger. Cuando viene aquí ya todo está en la hoja. Entonces pone la hoja ahí y machuca. Ya la gente está conversando, haciendo bromas, riendo, recocha, todo eso. Entonces ahí ya van a hacer el sexo el hombre con la mujer, ahí es donde nace ya el niño que dice. El pilón es la mujer y el mazo es el hombre ¿no? como dicen. Algunos Abuelos dicen: “Bueno, a ver, machuque, quiero ver cómo tú machuca”, entonces ese es el sexo que hacen en la cultura. Del sexo ya sale es la placenta que está ahí, o sea, la bolsa que cernimos es, como decía, el vientre de la mujer donde va a nacer el niño. Y la placenta, el cordón umbilical, es esa soguita que se amarra. Cuando se amarra esa soguita entonces, al sacudir, va a nacer un buen pensamiento, va a nacer un niño, dicen. Ahí va a nacer un niño, porque hicieron el sexo el hombre con la mujer, nace el niño, o sea, nace es la niña. La Diosa que nació va a nacer ahí. Entonces no es un niño, sino que es un buen pensamiento, una buena energía que está saliendo. 

Nosotros fuimos a coger allá la hoja, venimos, machucamos ya, vamos a cernir, y esa energía buena, ese conocimiento, ese pensamiento, ya vamos a mambear para que se relaje nuestro cuerpo. El cuerpo de la nieta, el nieto, los amigos, la Abuela, entonces va a entrar esa buena energía. Pero si nosotros cogemos esa Coca borrachos, peleando, entonces va a nacer ese pensamiento malo, vamos a compartir ese pensamiento con otros, van a hacer esa mala energía en el cuerpo. Entonces él puede cometer algún delito, pelea, problema, la mujer, el hombre… bueno. Eso es lo que quiere decir la Coca. Entonces ahí es donde viene ese buen pensamiento. Entonces, ¿para qué ese buen pensamiento que salió ahí? Bueno, vamos a mambear. Entonces usted va mambear ese Mambe, comparte con la vecina, comparte con la amiga, con el amigo, con el abuelo; entonces, esa persona se va a llenar de esa buena energía. 

La Coca tiene mucha, mucha ventaja —y también desventaja, yo digo— porque si uno mambea solo por mambear… Mire que los blancos… Pongamos ustedes, mambean para trabajar, para pensar, para todo eso, y algunos indígenas, mambean por mambear. Yo miré al blanco de Medellín que llegó y mambeamos, con él mambeamos en Medellín, sacó un kilo, y trajo una cerveza para nosotros tomar, y con la mujer ahí, la novia, y dándose besos, bueno, jodiendo ahí con la mujer.  Entonces yo quedaba mirando, pero no dije nada. Después otra vez, otra cerveza, yo tomé una cerveza y le dije: no pues ya, aquí no más; entonces yo le dije: pues el Mambe ¿no? Le comencé a hablar sobre el Mambe, el Mambe para esto, para trabajar, para todo eso. Si yo voy a una fiesta, de pronto puedo mambear una vez ¿no?… como de ida, pero yo no puedo estar con el Mambe, el Ambil, el Rapé, en una fiesta tomando, bailando, abrazando a mujeres, besando a las mujeres a las novias, porque es el castigo.

Entonces ellos no quieren, porque el Mambe es como usted tener un computador, yo digo, te sientas en el computador para trabajar, para mandar cartas, para saludar, para hablar, para pensar… todo. Pero claro, pues le pueden mandar mensajes también a alguna novia, novio, amiga, amigos, la familia, los hermanos… Pero entonces, si yo comienzo a hacer ese trabajo, mambear y me acuesto a dormir, o mambear todo en una hamaca; entonces, eso es malo porque eso es una mujer. El Mambe es una mujer, eso le abraza a uno, después que le abraza estamos diciendo que le coja a uno, o sea después que te abrazó ya estás dominado por eso. Ya es un vicio, ya usted se hincha, queda pálido, no quiere comer. Por eso dicen si usted va a mambear, si está mambeando y lo invitan a comer y ya mambeó: bote ese Mambe. Porque hay momentos: primero se come; después que coma ya no hay ningún problema. O puede decir: “No, espérenme un ratico”; entonces mentalmente usted dice: “bueno Abuelo yo voy a comer, necesito también comer algo”, entonces te vas, lo botas y lavas la boca y comes. O si no, algunos comen con todo, se tragan el Mambe y comen. No hay ningún problema. Pero si yo desperdicio la comida, bueno yo me acostumbro a eso, no comer por mambear, entonces eso es malo, le hace malo a uno también.

Pero muchos ya cogen eso de negocio, hacen Mambe, bueno se adiccionan, vale cincuenta, cien, doscientos, trescientos; pero si usted me dice: “Don Gilberto necesito que usted me venda el valor de cien mil”, entonces yo lo hago, yo le puedo vender el valor de cien mil, cincuenta mil pesos, un poquito puede ser. Pero ese Mambe va es con un buen pensamiento. Yo no le hago un Mambe pensando en el dinero, no, sino yo le puedo vender pensando en que a usted le vaya bien al mambear ese Mambe, que le vaya bien, para compartir ese Mambe con la persona que usted desea, para una reunión, para un pensamiento, usted mambea. “Abuelo, voy a comer, voy a mambear esto para que usted me dé un buen pensamiento en mi trabajo”. Ese Mambe ya va desde aquí, va con ese pensamiento bueno. Y vea le digo, con eso usted mambea todo y nunca le va a pasar nada, sino todo es con una buena energía. Pero si yo hago pensando en la plata: voy a coger para hacer Mambe para vender, bueno voy a vender esa mala energía voy a repartir para todo. A algunos les da sueño, a algunos pereza, algunos cogen como rabia, quieren ir peleando… bueno, ¿por qué? porque yo ya repartí eso; ¿por qué? por la ambicia de dinero, entonces eso no es así. Porque si voy a hacer Mambe para negocio, mejor no hago nada, porque estoy pensando en eso, entonces yo ya voy a quedar con ese pensamiento. Pues si alguien pide, pues lo hacemos, pero lo hacemos con un buen pensamiento para que esa persona que vaya a la ciudad, al pueblo, a la comunidad, al monte, se vaya con buen pensamiento.

Entonces, esa energía buena que yo le estoy dando, que yo pedí esa energía, entonces ya voy a compartir con los otros, o sea es una medicina. Pongamos, al yo ir allá a coger la hoja de Coca: bueno Abuelo, buenos días, buenas tardes, buenas noches. Voy a sacar tu medicina —quiero para yo hacer un trabajo, compartir con los amigos— quiero llevar esa buena energía, quiero que me dé; entonces ya usted está pidiendo esa buena energía, eso ya es la medicina. Usted ya sacó la medicina y lo va a trabajar, entonces, en el momento que usted va a hacer, ya comparte. O sea, le hace el efecto más de lo que cuando usted está cogiendo, lo que usted está trayendo, y aquí cuando está ya preparado, ya esa energía buena, esa energía positiva, ya está compartiendo. Entonces, pues yo digo que es lo mismo, que uno va, pide permiso, habla con ellos y viene, comparte. Pero hay personas también —que son propios indígenas— que cogen a hacer Mambe, lo guardan y no comparten, mezquinos, eso también es malo, son energía negativa. No es porque usted tiene, bueno deme, no. Si yo no tengo, bueno fulano: ¿tiene Mambe para que me regale un poquito? bueno mambeamos, compartimos.

Y nosotros, pongamos, los indígenas, dicen los Abuelos que si usted va a mambear, tiene que sembrar, hacer chagra y todo. Pero el blanco también mambea, pero el blanco respeta mucho la cultura. Porque usted mambea, pero usted no está manejando mal esa cultura, está bien, porque está viniendo acá a aprender, a conocer, para compartir con otros amigos que a veces mambean por mambear, no saben. Por eso dicen, cuando usted está repartiendo, está compartiendo la palabra: aquí está, mambée. Usted está compartiendo el buen pensamiento. Pues si yo lo tengo y, guardado, solito, mambeo, entonces yo mismo me estoy castigando. Porque hay Abuelos que están sentados, usted tiene Mambe, no necesita cantidad, tiene Mambe un poquito, usted tiene su reserva, bueno saca un poquito, llega donde el Abuelo, no es porque le va a dar un kilo, no, usted llega y coge: “Abuelo mira, aquí está el mambecito, mambée”, con eso usted le está diciendo: “Abuelo miré, ahí está mi palabra, ahí está mi fuerza”.

No, no fui solo [a recoger las hojas de Coca], fui con Ana que me ayudó a coger. Ella siempre me acompaña. Ella es quien limpia el Mambe, lo arregla. Habla con los niños, ella va limpia. Como decimos… Ahí es que uno ve la energía de la mujer que da ese valor. Eso es pensamiento de ella. Entrar con el pensamiento de ella, entonces, le da fuerza a uno, es decir, le da ese ánimo de trabajar, de acompañar, por eso como decía este [Tabaco] es hombre y esta [Coca] mujer. Y si ese hombre está solo aquí, y si la mujer está por un ladito ahí, entonces, ¿cómo usted va a florecer y va a seguir? Sí, hay que tener la… saber compartir y saber entenderse uno como pareja, es lo mismo como esto, como dice el Abuelo, si tú trabajas mal esto, pues mal le va a ir a uno, si tú sabes manejar esto bien, bueno están los dos juntos.

Las mujeres cultivan, arreglan las matas, siembran y los hombres también, pues le da ese apoyo de ayudar a sembrar, arreglar, por eso como dicen, la palabra es esta [el Mambe], y este [el Tabaco] es el pensamiento.

Yarumo

El Yarumo, pongamos, es un Abuelo también que tiene su medicina, o sea, para quitar el alcaloide: la ceniza, para bajar el alcaloide, pues eso [la Coca nativa] no tiene mucho alcaloide, pero eso le va. Entonces, ellos hacen el contacto, o sea, la ceniza del Yarumo con el Mambe, se cierne para bajar el alcaloide, porque si se mambea puro Mambe, le hace mal a uno, porque usted está mambeando todo el alcaloide, entonces el pensamiento no es así, sino tiene que ser esa combinación. No echarle mucha ceniza ni tampoco Mambe puro. Entonces, con el buen pensamiento, pues usted lo mezcla ¿no? Todo eso tiene que estar. En el momento que está mezclando la ceniza con el Mambe, también está trabajando con el pensamiento bueno: “Abuelo, estamos haciendo este Mambe, vamos a hacer para compartir con los amigos, con los Abuelos, denos ese buen pensamiento, métanos en la cabeza una buena idea, si tenemos un trabajo que nos salga bien el trabajo”. Si la persona donde usted va a hacer un trabajo está bravo, bueno mire, mambee, cuando usted lo endulza todo, lamba, usted saca el Ambil.

Por eso decimos comparta la palabra, comparte la palabra el conocimiento, la experiencia.

Tabaco

El Tabaco también se coge con un buen pensamiento, lo mismo que la Coca. Bueno Abuelo, yo quiero pues que usted me dé tu medicina, voy a preparar un Ambil. Para preparar un Ambil para yo andar en la selva, para compartir con mis amigos, con mis nietos, con mis vecinos. Entonces ya ellos se unen, entonces ahí nace ya ese pensamiento, esa protección para nosotros, y uno lambe el Ambil, al mismo tiempo una medicina porque uno con él se purga. Al mismo tiempo sirve para un dolor de muela, sirve para la tos, que uno tiene mucha tos o tiene mucha gripa, uno lambe el Ambil, o huele rapé y con eso bota todo. Entonces por eso dicen que el hombre es el Tabaco y el Mambe es la mujer, entonces va esa pareja contigo al Monte. Con el Tabaco también pues se hace lo mismo que el Mambe, usted va, pide a la mata, saca, hace el mismo procedimiento. Va a nacer un niño, el Tabaco.

Para nosotros, el Tabaco es el hombre y el Mambe es la mujer. El Tabaco es para abrir ese pensamiento ¿no? porque el Tabaco es fuerte, el Tabaco es fuerte. Entonces, el Tabaco es como un escolta, como un guardián, porque con el Tabaco usted se va a la Selva, usted con el Tabaco ahuyenta a la Anaconda, los Tigres, los malos Espíritus, los malos pensamientos, las malas energías. Y antes de ir: bueno Abuelo, aquí estoy yendo yo con mi Tabaquito, usted coge el Tabaco le sopla, entonces hace correr muchas malas energías, todas las malas, malos Espíritus, todo lo hace correr.

Entonces, usted lleva a la pareja, el Tabaco es el que abre, el Tabaco es lo que defiende, es el hombre que va con el machete, como yo voy de guía. Entonces el Mambe endulza el corazón, ablandece esos malos pensamientos, el uno espanta y el otro endulza, ablanda el corazón duro, como dicen endulza el corazón, o sea, el pensamiento lo endulza. ¿Cómo lo endulza? Pongamos, si usted está pensando una cosa mal ¿no? “Voy a matar ese Tigre, voy a matar tal cosa, voy a pelear…” usted mambea, siente esa relajación. Por eso tiene que tener la mujer y el hombre, esa pareja nos va a cuidar.

Sal de monte

Cada cual tiene su trabajo, cada cosa; usted es el cogedor de Mambe, usted es el cogedor de ceniza, usted saca leña, usted va a ir a pescar, usted va a ir a sacar la Sal, usted me va a sacar la leña para la Sal, usted me tiene que filtrar todo, que va a hacer el Ambil y usted mismo va a preparar ese Ambil, así como usted empezó tiene que terminar. Bueno, ustedes me van a traer, tráiganme este, va a la chagra, va a traerme el embudo, el artesano tiene que tejer en el Monte, no acá. Ahí lo llenan todas las cenizas [de la Sal de monte], después que estén frías, ahí le echan Agua, y por gotica, ahí va goteando el Agua. Cuando la primera vez yo miré, yo dije contento: “yo voy a terminar rápido”, ¿voy a terminar rápido? ¡Ja! terminaba a las cinco de la mañana, de a poquitico para filtrar y después uno lo seca, y lo cocina. La Sal de monte. La Sal, con el Mambe uno piensa y aquí, por lo menos, aquí tengo Ambil, poquito, pero ya tengo preparada Sal en la casa, ya saqué, hay como quince días saqué. Tengo un poco de Sal y yo mismo la saqué, ya llevo experiencia sacando.

Para sacar la Sal de Monte, después de quemar las hojas, tiene que enfriar la ceniza, que quede bien fría. Después de eso echa la ceniza donde va a colar, ahí se le va echando el Agua y va filtrando poco a poco. Primero sale el mugre, después ya viene el Agua. Se va filtrando, filtrando, filtrando hasta su punto. Después de eso, hacerle hervir para que ella vaya secando. A lo que ella va secando ya se va formando la arenita, que esa ya es la Sal. Usted le va revolviendo para que no se queme, a poco Fuego, eso se va quedando ya arenita, y ahí se va a seguir hasta que quede fuera del Fuego y quede bien sequita. Así ya usted le guarda. 

Después de guardar eso, ahí sí ya viene el otro proceso, o sea, cocinarle el Tabaco, tiene que remojarle primero, ese es otro proceso. Después que esté remojado ya así, colarlo, ahí sí ya hacerle hervir lo mismo —el líquido— hasta que ya vaya también bajando, ahí tiene la mezcla. Después le echas la baba del Macambo, que quede bien espeso, ahí si va a quedarle también. Después que ya está un poquito espeso ya, ahí si se le va echando la Sal. Se le echa la Sal hasta que quede bien, bien espeso. Que quede bien seco, que no quede aguado, sino que quede bien, que quede como una bola. Ese es un proceso largo, no es fácil, es un trabajo.

Entonces de aquí viene ya, como dice aquí, pedir permiso a ellos: Abuelo, voy a entrar a tu chagra, Abuelo. Aquí Ambil, Mambe, Abuelo aquí. Voy a sacar mi Tabaco para quemar, para yo compartir con mis hermanos, con los compañeros, que voy a preparar para trabajos, para cacerías, para un proyecto, para una reunión que usted necesite. Cuando todo está, cuando la persona lo pide y tenemos el mismo pensamiento, va a ver que la cosa sale rápido. Empezamos, bueno, mira aquí esto va así, esto va así, así, así, así. Cuide usted la olla, yo voy a ir a sentarme acá un ratito en el mambeadero, voy a probar cómo está tu energía, cómo tú vas a sentir el calor —porque usted es el que está pidiéndolo— yo estoy acompañando, mirando que no vaya a regarlo porque, cuando uno empieza a hervir eso, cuando el Abuelo [Sal] presiente que es celoso o algo, él empieza aquí a… como que a salpicar y entonces, todo eso lo empieza a robarle pues a uno, él empieza a botarlo pues, porque él como decir la gente es celosa. Vamos a probar a ver cómo estás tú, si de verdad tú eres celoso con tu compañero vamos a probar aquí en esta olla, que la Sal salpica —parece como si fritara— bueno va allá, me senté, y estaba sentado empezando, y nada ¡no salpicaba! solamente sonaba, así como un frijol cuando está mermando, y se tiene que estar moviéndole ahí, no salirse del Fuego porque si tú lo bajas, queda cortante, no te va a rendir, tiene que estar el Fuego en ellos. Por eso cuando está ahí tiene que mambear bien y chupar harto Ambil y mambear bien. Ahí está uno botando toda la energía que uno tiene. 

Sacamos una bolsa así larga. Una bolsa así grande. Bien blanquita salió. Bien, mejor dicho, bien como tenía que ser, bien refinado, refinado, refinado, nada gruesa, bien finito. Ahí dejé, sequé, empaqué; deje que se enfríe un poquito y tú ya le empacas de una vez porque, si tú dejas mucho tiempo, él vuelve otra vez ahí y queda agua; tiene que empacar en una bolsa así grande. Antiguamente los Abuelos la empacaban era en Yanchama porque eso calienta y no se enfría. La Yanchama es una cáscara, es un trabajo también, es una semana de trabajo para sacar, pero eso ya lo manejan son los yukunas y los macuna. Yo también le entiendo un poquito, porque yo me he andado el mundo, yo me metí allá para aprender a sacar eso y a escuchar cómo es el motivo para sacar eso también.

La Selva tiene Sal, tiene mucha medicina, pero hay que saber cuidar también para sacar. Como dice el Abuelo, uno sabe que pasa el Oso rasquiñoso, pasan Gusanos, eso es bueno limpiarlo, apenas va a entregar a la persona que va a recibir eso, porque viene el dolor de cabeza; al chupar Ambil, pues tú vas a sentir fastidio. Lo mismo con un Mambe cuando está mal preparado, te da tembladera, empiezas a moverse, a rascarse la cabeza, porque algo no está bien acomodado, no hizo bien el Mambe esa persona. Empieza a moverse, no hay ni un Zancudo y empieza a rascarse por aquí, que puede decir que está empezado con mal pensamiento, no está como una mambeada bien, no está como una medicina.

Ambil

Pues dicen los Abuelos que cuando llega gente, siempre hay que tener un Ambil aquí en la mesa. Porque yo no soy, sino es él el que recibe. Yo no recibo, sino es el Tabaco. Jibína es Mambe. Venga Abuelo, ofrecerle a él primero, porque tú en esos mambeos si no ofrece, el Mambe te va a decir “no me ofrece a mí”, entonces ahí empieza a tronar, relampaguea, entonces no está ofreciendo a él, porque eso es de ellos, hay que primero darle a ellos.

Desde ahí como decimos… para uno conectarse cada personaje está acá, sí, Ambil, Mambe, Tabaco Yarake, Jibina… aquí estamos sentados, aquí estamos nosotros sentados aquí, pero mucha gente está caminando en el entorno en el que estamos nosotros ¿Cómo estamos sintiéndonos ahorita? No hay Truenos, no hay Viento, no hay Relámpago, ¿por qué? Porque nosotros no estamos pensando cosas malas para las demás personas. Estamos pensando en todos que queremos estar bien. Nadie quiere estar enfermo, todos queremos estar sanos, contentos. Como dice el Abuelo, cuando traes tu Mambe, ese Mambe es un buen corazón, un buen pensamiento, buena energía, buena palabra. Así va a decir, mi nieto está sentado, ahí está mambeando, está bien sentado, acomodado ¿Por qué ofrecerle? —primero cernía, chupa Ambil, mambea y le ofrece a él— él va a recibir esa comunicación, porque si tú no le ofreces, tú mambea y no le ofreces a él, va a empezar a molestar, ¿por qué? porque tú no lo estás ofreciendo. Entonces yo hago Mambe, pues sí… yo, cualquiera puede mambear, hacer Mambe; por decir, yo termino de hacer Mambe, empaco, pan, pan, pan y me voy, no digo gracias, entonces va a sentir eso. 

Así la mambeada, así mambear, uno trabajar, saber entender las cosas, acomodar las cosas, que fluyan las cosas. Así vamos a hacer Ambil, ya ta, ta, ahí uno mira como es el Ambil, a ver, este Ambil está sabroso vea, pero vaya haga.

Pues si usted mismo solo, se va a enredar usted mismo solo. Si solamente está enfocado en eso, está solo, solo. Si tú no lo sueltas, pues… tú no hablas, no dialogas, pues ahí está usted, dando vueltas como un caracol.

Esto es muy fuerte: Ambil, Mambe. Como dicen, uno mambea para compartir y dialogar. Charlar, soltar. No solamente yo hablar, hablar, hablar, sino que llenar ese nudo, acomodarlo, acomodar a que quede tal cosa, digo, compartirlo, entonces todo eso que tenemos que poner en el canasto de uno. Lo que es bueno va a quedando, lo que es malo pues va yendo, lo bueno va quedando.

Es un Mambe muy dulce, Ambil muy dulce. Muy buena palabra, buen pensamiento, energía. Como lo que busco yo en parte de mis labores diarias de todos los días, es eso, yo comparto lo poquito que he aprendido, ahí vamos. Yerake Jíbina… ahí está el compañero, ahí está Ambilcito. Yerake Jíbina… usted puso su pensamiento, energía de usted, ahí está usted, su energía, muy dulce, tiene buena palabra, buena energía eso es como digo, ahí puso tus palabras, pensamientos, usted lo hizo. Como decimos ya, el día de hoy ya tenemos otro día, gracias Abuelo, Yarake Jíbina Abuelo, chupar Ambil, mambear Abuelo, es Mambe, Ambil, Abuelo gracias Abuelo. Ese es el trabajo que hicimos el día de hoy porque estamos en otro nuevo día. Este es para que el compañero lleve a compartir con su familia, sus compañeros, amigos. Es como que enfríe calentura, rabia, lo que haya en el entorno, todo lo que haya malo. Todo lo que no sean cosas buenas para nosotros, calentura, rabia, dolor de cabeza, gripa, enfermedad, fiebre, malestar que haya, lo que haya en el cuerpo de uno. Abuelo, todo lo que pase, limpia de todo lo malo que haya, rascuñosa, espinosa, Abuelo, Yarake Jíbina ¡mmm! Está Abuelo, está Abuelo, ahí está, los pensamientos, sentados aquí mambeando, chupando Ambil, Abuelo, estamos mambeando, chupando Ambil para que toda esta familia descansen, tengan un buen sueño, buena tranquilidad Abuelo, para que estén contentos, tranquilos, que se levanten contentos, tengan armonía, la paz, la tranquilidad, que todos estemos contentos así como pasaron las noches, los muchachos contentos dialogando, compartiendo el alimento, que lleguen ellos es todo bendición para nosotros y bendición para ellos también Abuelo ¡mmm

Mi Tabaco, Ambil, Rapé, hay que fumar, Abuelo. Abuelo le pido que abras la luz, la traigas para nosotros hoy. Ahora más tarde vamos a salir a rebuscarnos, Abuelo abra el camino a nosotros, denos buena suerte, buena sabiduría, inteligencia para nosotros, abra el camino a nosotros, la claridad para nosotros Abuelo, ¡mmm! El Mambe que hicimos Abuelo, con buenos valores, buenos pensamientos, energía para nosotros. Tu Yarake Jíbina Abuelo, que desde aquí Abuelo, que enfríes el malestar que tiene la niña, Abuelo, enfríe todo eso que tiene ella, guárdela, déjele cosas buenas Abuelo, que descanse tranquila, que amanezca contenta, Abuelo, estamos preparando Ambil, para que ella se sienta tranquila, contenta. Queremos que ella no se sienta mal, Abuelo, es su nieta, vino a visitarnos, Abuelo, no le dé malo malestar, déjela tranquila Abuelo. 

Acá está el Tabaco, Ambil, Abuelo para que mambee, ahí hay Tabaco, ahí quedó, Abuelo, Rapé, ahí está Abuelo, le dejo en su mano Abuelo, este Mambecito, Ambil, Abuelo. Yarake Jíbina ¡mmm! Queremos, estamos tranquilos y todos contentos, Abuelo, gracias por este día que pasamos, estamos en un nuevo día, amanecimos, pues ya estamos aquí contentos, hicimos Mambecito, hicimos Ambil, gracias por el Sol, por la Luna, por las Estrellas, por el Viento, por la Lluvia, por el alimento, por lo que nos das Abuelo. Gracias que estamos contentos aquí, compartiendo con los compañeros, la compañera ya se fue a descansar, que tenga buen sueño, buena tranquilidad; enfríe toda calentura, toda enfermedad que haya en el entorno Abuelo. Enfríe toda enfermedad, toda esa gripa, enfríe esa enfermedad que tiene el compañero, que amanezca más tranquilo, contento, quítele esa enfermedad que hay, quítele ese encima que tiene Abuelo. Chupando Ambil, esos pensamientos de él, palabras de él Abuelo, ¡mmm! Estamos sentados aquí, estamos sentados acá, para pensar cosas buenas, buenas palabras, buena energía para seguir adelante nosotros Abuelo. Porque todavía estamos contentos, tranquilos, chupando Ambil, mambeando, estamos aquí sentados para conseguir nuestro diario de nosotros ¡mmm!

Casilla Naira - Abuelo Victor, cierre de la noche

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